Muchacha en la ventana

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Salvador Dalí - 1925

viernes, 5 de octubre de 2012

CRIMEN PERFECTO - GRUPO 3





EL CRIMEN PERFECTO


2 de enero de 1985. João Figueiredo, el presidente de Brasil, estaba en su casa, pensando como seria este nuevo año para el país.
Había revueltas por las calles casi toda semana y él sabía que la dictadura estaba llegando a su fin. Figueiredo recibía amenazas a menudo y tenía miedo de ser asesinado - tanto que tenía Julio, su guardaespaldas, a su disposición 24 horas por día. Julio fue entrenado para evitar todo tipo de amenaza: él luchaba artes marciales, conocía el manejo de diferentes tipos de armas, soportaba temperaturas extremas y podía inmovilizar una persona con un solo golpe.
Todo esto ocurrió porque durante el mandato de Figueiredo, que fue uno de los más grandes, él comenzó a conceder una amplia amnistía a los políticos.
Según los periódicos, su muerte se produjo por causas renal, cardíaca y respiratoria. Además, las periodistas Fernanda, Melissa y Joseane, investigaron y descubrieron la verdadera causa. Ahora, con exclusividad le dirán lo que pasó:
            Dulce, la esposa de Figueiredo, no compartía de las opiniones políticas de su marido y ya no lo amaba. Por eso, pensó en una manera de terminar con su dictadura. Como había numerosas protestas y disturbios por el final del gobierno dictatorial, Dulce pensó de utilizar estas revueltas como coartada para un ataque contra su esposo.
            Desde 1984 ella comenzó su proyecto: encontrar a un hombre fuerte y fiable que podría ser el guardaespaldas de João pero que, de hecho, sería un hombre de su confianza.
Dulce lo conoció a Julio en un sitio de redes sociales (mucha gente no sabe, pero Internet llegó a los Gobiernos mundiales muchísimo antes de ser accesible a la población) y consiguió una cita para una entrevista. Después obtuvo algunas referencias sobre el trabajo de Julio y acerca de sus preferencias políticas.  ¡Listo! era el hombre adecuado: no le gustaba la dictadura y era integrante de un grupo extremista.
Durante los meses de planificación, Dulce cayó en amor con Julio...él también se encantó por ella e ya planeaban el futuro sin Figueiredo. Pensaran en todo los detalles y la fecha del crimen estaba cada día más próxima. El presidente no desconfiaba de nada y tenía a Julio no sólo como su empleado, sino como un gran amigo, a quién contaba, incluso, secretos del Estado.
            Llegó el día tan esperado por Dulce. Era una tarde de sábado, ella y Figueiredo estaban solos en el jardín presidencial; él leía un libro y ella bebía una taza de café, parecía un día tranquilo.
Pero, Figueiredo oyó el ladrido de los perros y se levantó para averiguar, además fue sorprendido por tres hombres enmascarados y bien armados. Le pidieron que se callara y le ataron sus manos y pies. Sin embargo, Dulce se mantuvo muy calma y nadie la agredió y tampoco le hicieron amenazas. Figueiredo no podía entender como un grupo tan violento ha podido invadir su casa, sin que ninguna alarma o aparato del sistema de seguridad fuera accionado.
Uno de los hombres, que parecía ser el líder del grupo, comenzó a hacer amenazas, diciendo que su hora había llegado. Poco después, comenzó a besar y abrazar a Dulce, que le devolvió las  caricias. El hombre sacó su máscara y Figueiredo vio su rostro: ¡era su mejor amigo, Julio! Él comenzó a contar todo sobre él y Dulce: le contó sobre sus planes, sobre el proyecto que tenían para tomar el Gobierno y que iban casarse al extranjero.
Figueiredo no pudo contenerse y cayó muerto al suelo - ¡qué traición! No sólo él fue traicionado en su casamiento, como también llevó un golpe de Estado. Estaba todo acabado.
Para Dulce y Julio, no podría ser mejor, así que ni tuvieron que matarlo. Ellos siguieron con el plan y le llamaron a un médico de su confianza para anunciar el diagnóstico públicamente. Total que, en la Historia, fue declarada la muerte del presidente Figueiredo solamente por motivos de salud, sin que estos acontecimientos viniesen al conocimiento de los brasileños.
Las periodistas Fernanda, Melissa y Joseane descubrieron y revelaron la verdadera historia en un libro fantástico, que vendió más de 1 millón de copias. Ahora ellas ¡están compitiendo por el Premio Pulitzer!





Por : Fernanda, Melissa y Joseane (B1/2 Instituto Cervantes de São Paulo)

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